Siempre se ha dicho que para innovar hay que arriesgarse, y en muchas ocasiones la arquitectura se ha convertido en un escaparate para mostrar las visiones de un futuro en el que se resuelvan de nuevas maneras creativas los problemas de espacio, calidad de vida y tiempo que las circunstancias de la vida actual plantean. La mayoría de las visiones futuristas de la arquitectura han supuesto una forma muy distinta a la actual de ver la realidad, lo que le ha merecido a sus creadores calificativos tan distintos y contrarios como los de locos, soñadores, visionarios o profetas. Veamos pues en éste artículo algunas obras arquitectónicas que con todas sus virtudes y defectos, son dignas de reconocimiento por ser despliegues de creatividad muy adelantados al tiempo que les tocó vivir.

1- Casa Monsanto del Futuro (Estados Unidos, 1957)

Diseñada en 1957 como atracción para el célebre parque temático Disneyland en Anaheim, California, la Future House, fue patrocinada, diseñada y construida por la empresa agroquímica Monsanto, para mostrar nuevas aplicaciones de los materiales plásticos que en aquel entonces fabricaba. Tenía como característica distintiva una planta en forma de cruz, generada por la forma de 8 cascarones de poliéster reforzado con fibra de vidrio que se fijaron en un cubo de concreto que actuaba como cimentación y soporte, elevando la totalidad de la vivienda a 2 metros del nivel del suelo. La unión de los paneles plásticos se realizaba mediante herrajes metálicos y el uso de estructuras internas fue mínimo.

El acceso y salida a la vivienda se hacía mediante un par de escaleras metálicas. Una vez en su interior, plantea un recorrido temático ambientado a 30 años en el futuro, en el aquel entonces lejano 1987, donde se ilustran diversas estancias tales como recámaras, sala, baño y cocina. En todas las estancias se ilustra la aplicación de los materiales plásticos para toda clase de artículos de uso diario, con especial énfasis en los muebles, muchos de los cuales empleaban motores eléctricos y otros mecanismos para ocultarse o cambiar su altura de acuerdo a las actividades que se estuvieran realizando al interior de la vivienda.

Interior, distribución en planta, vista exterior y concepto constructivo de la Casa Monsanto del Futuro
Interior, distribución en planta, vista exterior y concepto constructivo de la Casa Monsanto del Futuro

Pero quizás la estancia más memorable de todas las que componen ésta vivienda, sea su cocina. La cocina planteaba además de mobiliario completamente construido en materiales plásticos, el uso de vajilla y utensilios completamente construidos en éste material (algo muy revolucionario en aquella época). Así mismo, en vez de una estufa común y fregadero, proponía el uso de un horno similar a los microondas actuales y un sistema esterilizador para lavar la vajilla de manera casi instantánea. También otro aspecto muy destacado eran los gabinetes de cocina, que no tenían puertas o cajones, sino que contaban con un sistema de elevadores eléctricos, que al presionar un botón, se encargaban de bajar o subir una serie de compartimentos que se alojaban en el plafón.

Por último, cabe destacar que el uso de materiales plásticos en la construcción de toda la vivienda le confirió de una gran resistencia; al iniciar los trabajos de demolición de la vivienda en 1968 con motivo de la remodelación de ciertas áreas del parque temático, se empleó una bola de demolición común que al impactar contra la vivienda no logró colapsar la estructura, siendo necesario el uso de sierras, sopletes y martillos hidráulicos para quebrar el plástico en piezas más pequeñas. En conclusión, aunque muchos de sus adelantos tecnológicos siguen sin ser viables aun décadas después de la época que vislumbraba, la Casa Monsanto del Futuro, es un buen ejemplo de la aplicación de materiales más ligeros y económicos a la construcción de viviendas, demostrando también que es posible darles un diseño atractivo.

2- Casa Dymaxion (Estados Unidos, 1945)

Desarrollada por el inventor, arquitecto y escritor Richard Buckminster Fuller, uno de los visionarios más destacados del siglo pasado, la Casa Dymaxion (acrónimo de “Dynamic Maximum Tension”, tensión máxima dinámica), es un ejemplo de la aplicación de las prolíficas reflexiones y teorizaciones de Fuller sobre la relación del ser humano con el medio ambiente y con el uso eficiente de los recursos a su alcance. Buckminster Fuller produjo los primeros bocetos y conceptualizaciones de su Casa Dymaxion desde la década de 1920, pero no fue hasta 1945 que construyó prototipos, aprovechando la demanda de nuevas viviendas que produjo el final de la Segunda Guerra Mundial, así como el bajo costo de materiales como el acero y el aluminio al finalizar la contienda, a consecuencia de las enormes cantidades de equipo militar y armamento que eran descartadas y podían reciclarse.

Vista interior, distribución interior y aspecto exterior de una Casa Dymaxion
Vista interior, distribución interior y aspecto exterior de una Casa Dymaxion

El sistema constructivo de la casa Dymaxion era bastante novedoso y su creador esperaba poder fabricar masivamente kits fáciles de transportar “en un solo tubo”  ya que la estructura consistía en un mástil central  que sostenía con cables de acero las piezas de la cubierta en un mecanismo similar al de un paraguas, lo que creaba una planta circular alrededor de la que se distribuían las diversas estancias, aprovechando esto para crear muros corredizos y closets giratorios que permitían optimizar el reducido espacio al interior de la vivienda. En el caso del baño se empleaba una sola pieza de material plástico, lo que le daba un aspecto similar a los actuales sanitarios que se emplean a bordo de aeronaves. Sin embargo, contaba con una característica muy innovadora, su regadera empleaba un sistema que a base de aire comprimido lanzaba agua atomizada, lo que permitiría a una persona bañarse completamente con menos de medio litro de agua.

El uso de una forma circular y una cubierta muy delgada elaborada completamente en aluminio se pensó para mantener fresco el interior de la vivienda, empleando un sistema de ventilación forzada, así como para reducir el peso total de la vivienda, la cual requería de una mínima cimentación. A pesar de que se le diseñó como una vivienda económica también ha demostrado una excelente durabilidad, prueba de ello es el prototipo de Casa Dymaxion que aún sobrevive y pudo ser restaurado para mostrar a las futuras generaciones un poco de las grandes ideas de Buckminster Fuller, cuyo error fue haber llegado mucho tiempo antes de que sea viable su implementación a gran escala.

3- Futuro (Finlandia, 1968)

Concebida como una unidad fácil de transportar y colocar en cualquier sitio, Futuro, fue un proyecto del arquitecto finlandés Matti Suuronen, originalmente ideado como una manera fácil de construir casas de vacaciones y estaciones de esquí, posteriormente sus unidades prefabricadas encontrarían otros usos diversos como restaurantes, atracciones turísticas, comercios, etc. Se trata de una vivienda de una sola unidad prefabricada y preconstruida (se llevaba a su asentamiento definitivo totalmente terminada), con un relativo éxito comercial, ya que poco menos de 100 unidades fueron vendidas en todo el mundo a inicios de la década de 1970, poco antes de la crisis energética que aumentó los precios del petróleo y que con ello aumentó considerablemente los precios de los plásticos, material en que se encuentran construidas las unidades, lo que ocasionó que fuese descontinuada su producción a pesar de su popularidad.

Propaganda de la época, distribución en planta, unidad en exhibición y vista del interior de una unidad Futuro

Su construcción es de cascarón de poliéster reforzado con fibra de vidrio en forma de esfera aplanada de poco más de 7 metros de diámetro con el fin de poder ser transportable por diversos medios, tales como camiones y helicópteros pesados, además cuenta con aislamiento interior de poliuretano, pensado especialmente en los climas fríos. La forma esférica aplanada, en combinación con las ventanillas ovaladas y su peculiar escalera plegable de acceso, le confieren el aspecto de una nave extraterrestre, propia de una película de ciencia ficción. La Futuro no requiere cimentación especial, más que apoyo en cuatro puntos que sostienen sus soportes construidos en acero que la separan ligeramente del suelo.

Obviamente la forma de la vivienda impide el uso de muebles comunes, por lo que todo el mobiliario se encuentra integrado en su interior, siendo posible acomodar en una unidad estándar, una sala, una recámara, cocina y baño en un ambiente ciertamente reducido pero estéticamente innovador. Además, fue pensada como una solución universal para muy distintos ambientes, siendo posible encontrar unidades Futuro sobrevivientes en distintos rincones del mundo, la mayoría de ellas en buen estado de conservación, gracias a personas que han entendido el gran valor técnico y artístico de estas peculiares viviendas.

4- Torre de Cápsulas de Nakagin (Japón, 1970)

Concebida como la vivienda para el homo movens, o el “hombre en movimiento”, un nuevo ser humano en constante movimiento en su efímero paso por el mundo (un concepto que tiene un arraigo particularmente fuerte en la cultura japonesa), la “Nakagin Capsule Tower” fue un diseño del notable arquitecto japonés Kisho Kurokawa a iniciativa del empresario inmobiliario Torizo Watanabe, quien propuso el diseño de un edificio modular de departamentos en una zona de muy alta densidad en el centro de Tokyo. Para Kurokawa, fue la oportunidad perfecta para exponer su teoría arquitectónica a la que denominó “metabolismo”, por basarse en la convivencia de unidades y módulos arquitectónicos independientes, como células constitutivas de un organismo mayor. Igual que un ser vivo, los edificios metabolistas estaban diseñados para reproducirse, ampliarse y modificarse al agregar módulos que abarcaban espacios completos.

Estado actual, proceso de montaje, mobiliario interior, detalles de la planta y construcción de la Torre de Cápsulas de Nakagin
Estado actual, proceso de montaje, mobiliario interior, detalles de la planta y construcción de la Torre de Cápsulas de Nakagin

Descrita por el imaginario popular como un apilamiento de lavadoras o de casas para pájaros, la torre se compone de un núcleo central construido en concreto reforzado, que contiene las circulaciones verticales (elevadores y escaleras), así como los conductos para las instalaciones necesarias. Y entonces cada departamento, que es en realidad una “cápsula” que atiende las necesidades de una sola persona (similar a los famosos “hoteles capsula” que pululan en aquél país) se halla anclado a la estructura central que le provee de los servicios y las circulaciones necesarias. Las “cápsulas” se encuentran construidas con lámina de acero sobre estructura metálica y eran muy innovadoras para su época al incluir mobiliario integrado y los aparatos electrónicos más avanzados para su época, como un magnetófono de carrete (antecesor del audiocassete), aire acondicionado, televisor a color y teléfono (todavía de disco), aparatos que no obstante su voluminoso tamaño estaban ingeniosamente integrados al mobiliario, simulando bien lo que pudiera ser una consola futurista, sacada de una película de ciencia ficción, pero la característica más distintiva de las “cápsulas” era una gran ventana redonda en su parte frontal, lo que ocasionó que el imaginario popular las asociara a lavadoras de ropa.

La idea de éstos departamentos era poder interconectar varias unidades en el caso de que fueran familias, teniendo cada integrante su propio espacio, aunque el mercado principal al que se destinaron fue a “conmuters”, personas que viven en zonas suburbanas y trabajan en zonas metropolitanas y necesitaban una vivienda lo más cerca posible a su centro de trabajo. Además cada módulo puede ser retirado fácilmente y reemplazado por otro nuevo. En Japón es común que los edificios no lleguen a más de dos décadas de existencia y sean completamente derrumbados para construir otros completamente nuevos, para ello Kurokawa proponía reemplazar las cápsulas conforme pasaba el tiempo por unas más modernas, conservando la estructura central, lo que ahorraría costos y además agilizaría considerablemente la construcción. La obra de toda la Torre de Cápsulas Nakagin fue completada en menos de un año, incluyendo el ensamblaje de los módulos prefabricados, sin contar que el tiempo trabajado en el sitio de la obra fue mucho menor.

Actualmente éste conjunto se encuentra deshabitado, e incluso existe la intención de demolerlo ya que su tipo de construcción le ha hecho propenso a un rápido deterioro, sin embargo, existen muchas personas que desean que se renueve y conserve, de preferencia en la manera original que fue concebido, reemplazando sus “cápsulas” por unas nuevas y actualizadas y que se mantenga como un testimonio de una forma muy innovadora de construcción, que todavía permanece como referencia para la arquitectura de un futuro que en nuestros días aún no ha llegado.

5- Villa Hush Hush (Reino Unido, 2008)

Desarrollada como un ejercicio conceptual, la Villa Hush Hush fue diseñada por el despacho británico Marks Barfield Architects, como idea para un desarrollo residencial en la zona central de Londres teniendo como punto de partida el llevar a una escala habitacional las grandes y majestuosas vistas que se obtienen desde grandes estructuras y edificios (cabe destacar que éste despacho fue también el responsable de diseñar el London Eye, la gran rueda de la fortuna a orillas del río Támesis, que en años recientes se ha convertido en un símbolo más de la capital británica) Eventualmente la idea se transformó en varios módulos elevables complementados por un módulo adicional que sirve para comunicarse y acceder a los módulos elevables cuando éstos se encuentran a nivel de tierra. Así, llegaron a un concepto revolucionario, que es el de edificaciones completas ya no como elementos fijos, sino como elementos movibles y cambiantes.

Vistas renderizadas en diversos ambientes e ilustración del mecanismo de elevación de los módulos de la Villa Hush Hush
Vistas renderizadas en diversos ambientes e ilustración del mecanismo de elevación de los módulos de la Villa Hush Hush

El concepto definitivo consiste en cuatro módulos de planta cuadrada, cada uno descansando sobre una estructura circular, dos de éstas estructuras circulares son en realidad grandes elevadores hidráulicos que mueven a distintas alturas los módulos que sostienen, la tercera estructura contiene una escalera espiral para acceder a la parte superior del conjunto y la cuarta estructura contiene maquinaria y contrapesos para elevar las estructuras móviles. El proyecto del desarrollo residencial que incluía esta innovadora estructura no logró concretarse, sin embargo los arquitectos diseñadores de ésta edificación decidieron terminar el diseño exterior por su cuenta para inspirar a otros nuevos proyectos.

6- Casa Kalikosmia (México, 1985)

No podríamos terminar éste artículo sin mencionar un importante ejemplo realizado por un arquitecto de nuestro país; Juan José Díaz-Infante, arquitecto mexicano (aunque prefería definirse con el término acuñado por el mismo, “DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas”) reconocido por obras emblemáticas tales como la nueva sede de la Bolsa Mexicana de Valores o la TAPO (Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente), ambos en la Ciudad de México. Díaz-Infante a lo largo de su vida profesional desarrolló también un interesante trabajo teórico y conceptual al que denominó “Kalikosmia”, por la unión de las palabras “Calli” (del náhuatl “casa”) y “cosmos” (del griego “orden” que viene a ser sinónimo de universo); la casa unida al universo, con lo que deseaba exponer una nueva arquitectura atemporal y liberada de las pesadas ataduras materiales, que fuera reciclable e inmortal ya no por la resistencia y durabilidad de sus materiales, sino por la sencillez y modularidad de su diseño que le permitiera evolucionar y adaptarse.

Es así, como en 1985, en el mismo año en que un fuerte terremoto arrasó la capital mexicana, compró un terreno en la calle de Ámsterdam, en la colonia Condesa, en donde construyó lo que el mismo denominó “el primer espacio fractal asísmico” la primera vivienda diseñada y construida bajo las ideas de la “Kalikosmia”. En toda la construcción confluyen distintas formas estructurales realizadas con finos perfiles de acero y cubiertas de vidrio y plásticos que les confieren una gran ligereza, todo ello integrando estructuras tridimensionales, un concepto ya empleado en edificios industriales pero pocas veces aplicado en el ámbito habitacional.

Fachada, detalles estructurales y azotea de la Casa Kalikosmia
Fachada, detalles estructurales y azotea de la Casa Kalikosmia

En la parte superior de la vivienda se encuentra una esfera construida con éstos materiales, cuya mitad superior tiene la función de “mirador” y la mitad inferior se empleaba como recámara, en donde el arquitecto Díaz-Infante durmió mientras habitó la vivienda; lamentablemente poco antes de su fallecimiento, estuvo obligado a vender su creación, muriendo en la pobreza. La Casa Kalikosmia, sin embargo sigue ahí, no inmortalizada por la durabilidad de sus materiales, sino por la innovación de su diseño que espera inspirar a las nuevas generaciones de arquitectos, que necesitamos de nuevas ideas para construir aquel lugar hacia donde nos dirigimos cada día y cada instante…el futuro.

En conclusión, toda la arquitectura adelantada a su tiempo, es una valiosa inspiración para crear nuevas ideas; no por los éxitos o fracasos que cosecharon, sino simplemente porque son creaciones de personas que se atrevieron a pensar más allá de las barreras y limitaciones de su tiempo; y que pusieron su talento, su tiempo y su habilidad al servicio de los sueños en que creyeron con todo su corazón. Seguramente, existen muchas más de estas obras arquitectónicas que son dignas de ser recordadas y reconocidas por su innovación, por lo que invitamos a nuestros lectores a comentar sobre otras edificaciones de éstas características.

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