Se dice que el progreso tecnológico es una progresión tanto lineal como exponencial, cada día nuevos dispositivos electrónicos se vuelven más pequeños, rápidos y capaces; lo que un año es una innovación al siguiente ya es obsoleto. Sin embargo ésta no es una constante que aplique a todos los rubros, en la arquitectura, si bien ha habido grandes progresos que reflejan cómo ha cambiado la forma de habitar a lo largo de la historia de la humanidad, el avance tecnológico de la arquitectura ha venido en saltos muy espaciados.

Tecnologías tales como el acero, el concreto y el cristal templado tienen más de un siglo de haberse inventado y siguen siendo de los materiales más útiles y avanzados con que contamos. Sin embargo, el próximo salto tecnológico que tendrá la arquitectura ya se está preparando, y ya existen tecnologías que en muy poco tiempo cambiarán la forma de las edificaciones en que habitamos y realizamos nuestras actividades.

Impresión 3D

Las impresoras tridimensionales emplean una variedad de materiales o técnicas, como puede ser el uso de plásticos fundidos o una herramienta de corte que traza sobre un bloque de material sólido. Consisten en una plataforma con dos correderas, una horizontal y otra vertical sobre las que se mueve un carro automatizado realizando trazos, siguiendo las instrucciones en base a coordenadas que le provee el equipo informático al que está conectada, para así crear varias capas muy finas de material, que al apilarse dan como resultado una figura en tres dimensiones.

Ejemplos de la aplicación de la impresión 3D para crear modelos arquitectónicos
Ejemplos de la aplicación de la impresión 3D para crear modelos arquitectónicos

Ésta tecnología actualmente se emplea para crear prototipos funcionales de diversas piezas y en un futuro se planea emplearla para producir piezas más grandes, como las que se pudieran requerir para ensamblar una edificación completa. De ésta manera se pueden conseguir formas mucho más elaboradas y precisas que las que se pueden crear con técnicas de construcción tradicionales, permitiendo no solamente crear formas constructivas sino mobiliario y equipo a la medida, con lo cual las posibilidades para crear nuevos diseños son prácticamente infinitas.

Domótica

La domótica es el uso de aparatos electrónicos y sistemas informáticos con el fin de automatizar diversas funciones en una edificación, convirtiéndola en lo que se denomina un “edificio inteligente”, pudiendo controlar de ésta manera diversos sistemas tales como seguridad, climatización, iluminación, apertura y cierre de ventanas, por mencionar algunos ejemplos. A pesar de lo reciente de su popularización, se trata de tecnologías que llevan existiendo desde hace décadas pero que no era práctico implementar a gran escala.

Los sistemas domóticos permiten automatizar diversas funciones dentro de una edificación
Los sistemas domóticos permiten automatizar diversas funciones dentro de una edificación mediante el uso de tecnologías informáticas

Los avances tecnológicos en domótica van íntimamente ligados con el avance tecnológico que existe en dispositivos electrónicos, tales como teléfonos, tabletas y televisores, ya que éstos han adquirido mayores capacidades que sus antecesores, lo que les permite controlar otros aparatos y sistemas con facilidad, convirtiéndose en terminales de fácil manejo para administrar los diversos sistemas inteligentes de una edificación. Éste tipo de tecnología ya se aplica en edificaciones comerciales, industriales y residenciales de alto nivel, por lo que sólo es cuestión de tiempo para que los sistemas de domótica reduzcan sus precios y sean más accesibles al público en general.

Materiales con “Memoria”

Son metales y polímeros modificados en su estructura molecular, lo que les permite adoptar diversas formas al ser sometidos a estímulos químicos, físicos o eléctricos. Es una tecnología todavía en proceso de desarrollo, pero bastante prometedora, pues podría crear materiales capaces de moverse o cambiar de forma sin necesidad de emplear máquinas o cualquier clase de mecanismo convencional. Se les ha buscado emplear en una variedad de formas que incluirán materiales autoreparantes, músculos artificiales e incluso materiales que cambian sus propiedades para adaptarse a un determinado medio (por ejemplo poderse convertir de líquido a sólido y viceversa).

Los materiales con memoria emulan a los tejidos vivos, al poder moverse, expandirse o contraerse mediante estímulos físicos o químicos
Los materiales con memoria emulan a los tejidos vivos, al poder moverse, expandirse o contraerse mediante estímulos físicos o químicos

En la arquitectura y la construcción se ha propuesto emplear materiales con memoria para crear edificaciones más resistentes a los sismos y que se puedan reparar automáticamente, pero su característica más atractiva sería crear edificaciones que se autoconstruyan, empleando materiales que al producirse y guardarse tengan una forma fácil de transportar y que una vez que vayan a emplearse en la obra, mediante la aplicación de un estímulo pudieran adoptar su forma definitiva, lo cual permitiría un gran ahorro de espacio y mano de obra.

Si bien, todas estas tecnologías ya existen y fueron desarrolladas desde hace tiempo, su incorporación al medio de la arquitectura y la construcción ha sido lenta, pero sin duda será definitiva, al permitirnos crear edificaciones más ligeras, fáciles de construir, resistentes y estéticamente agradables. Es pues ahora el reto que tenemos como arquitectos volver accesibles al público en general estos avances tecnológicos y aplicarlos de maneras más eficientes y creativas.

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