Un programa arquitectónico es una etapa fundamental dentro del diseño de toda edificación, pues su información es vital para darle forma a los planos que posteriormente se utilizarán para construirla y que sea un proyecto funcional, acorde al presupuesto planeado para el mismo y estéticamente agradable. Una vez que contamos con un número de metros cuadrados disponibles en el terreno designado para el proyecto, es hora de crear un programa arquitectónico. Para efectos de este artículo utilizaremos como ejemplo la construcción de una casa habitación, pero los parámetros que aplicamos tienen utilidad en la gran mayoría de los tipos de proyectos arquitectónicos.

1-Hacer un listado de los espacios necesarios y sus funciones

El primer paso consiste en pensar en que actividades van a realizarse al interior de la edificación y dividirlas por funciones; en el caso de una vivienda, sus principales funciones son: dormir, comer, descansar y convivir. Estas funciones las podemos traducir a espacios tales como recámaras para dormir, un comedor para consumir alimentos, una sala para descansar y un estudio o sala de tv para convivir o trabajar. Aunado a éstas funciones, se requiere de varios espacios para dar servicio a estas funciones, por ejemplo una cocina en que preparar alimentos, una lavandería en la cual lavar la ropa y un closet de servicio para almacenar productos de limpieza y artículos que todas las demás áreas necesitan para su correcto funcionamiento. Por último un espacio que aunque suele ser pequeño, es fundamental en cualquier edificación es el baño, ya que atiende necesidades fisiológicas fundamentales para el ser humano. Con éstas consideraciones entonces integramos una lista de puntos como ésta:

  • Función dormir:
    • Recámara principal
    • Recámara para los hijos
  • Función aseo y cuidado personal
    • Baño completo (Lavabo, excusado y regadera)
  • Función descanso y convivencia:
    • Sala
    • Estudio
    • Espacio para TV
  • Función alimentación:
    • Comedor o desayunador
    • Cocina
  • Áreas de servicio:
    • Lavandería
    • Patio de servicio
    • Bodega o closet

2- Agrupar los espacios por áreas

Con la lista del punto anterior podemos darnos cuenta como las distintas áreas que componen un proyecto tienen funciones que las relacionan más con unas que con otras áreas, por ejemplo en un proyecto habitacional existen las áreas sociales, privadas y de servicio, igual que en un proyecto comercial o industrial suele existir un área abierta a clientes y público en general, un área administrativa y de servicios para empleados que es más privada y un área de servicio que puede funcionar como producción o almacenaje. En el caso del listado del punto anterior agrupamos nuestras áreas de la siguiente manera:

  • Área Social
    • Sala
    • Medio baño (Excusado y lavabo)
    • Comedor o desayunador
  • Área Privada
    • Recámaras
    • Baño completo (Lavabo, excusado y regadera)
    • Estudio o sala de TV
  • Área de Servicio:
    • Cocina
    • Closet o bodega de limpieza
    • Lavandería
    • Patio de servicio

3- Obtener los metros cuadrados de cada espacio

El paso más difícil en la integración de un programa arquitectónico es acomodar dentro del espacio de terreno disponible las áreas deseadas en el proyecto.  Para efectos de éste ejemplo listaremos cada espacio con las áreas mínimas recomendadas, que están respaldadas por la mayoría de los reglamentos de construcción en México y otros estándares arquitectónicos y constructivos ya probados y empleados. No siempre son los espacios más cómodos pero sí conservan la funcionalidad necesaria:

Fuentes: Reglamento de Construcciones del municipio de Chihuahua y Arredondo, Celia “Manual de Vivienda Sustentable” Trillas, México, 2013

Es importante considerar que las áreas mostradas en ésta tabla y cualquier otra medida considerada para un espacio arquitectónico, NO incluyen el espacio de los muros, es decir sólo se considera el área libre dentro de cada espacio arquitectónico. Para obtener el espacio total que ocupa una construcción con determinados espacios arquitectónicos en su interior, procederemos a sumar las áreas en metros cuadrados de cada espacio y agregaremos a ésta área lo que se conoce como porcentaje de muros, es decir el área que éstos ocupan en planta junto con las circulaciones, de acuerdo al material de los muros estos son algunos porcentajes que pueden darnos un calculo aproximado mas realista:

  • Ladrillo sencillo o block de concreto (15 cm. de grosor) : 35%
  • Block de concreto o ladrillo “capuchino” (20 cm. de grosor): 40%
  • Adobe (de 35 a 40 cm. de grosor): 70%
  • Madera o panel de yeso (entre 10 y 12 cm. de grosor): 30%

Éstos porcentajes varían por la forma del terreno, el espacio disponible de construcción y la distribución deseada de espacios, pero son un buen indicador para comenzar el dibujo de los planos arquitectónicos con una idea más sólida en mente. Por ejemplo una vivienda mínima de dos recámaras, un baño completo, cocina, sala comedor y lavandería tiene un espacio interior de 40 m2 a los que se adiciona un 35% de espacio de muros y circulaciones (14 m2) lo que nos da un tamaño aproximado de 54 m2 de construcción; a los que se agregan espacios complementarios dentro del terreno como patio, cochera, jardín y pasillo de servicio; dando así a través de esquemas, croquis o apuntes basados en éstos datos; una aproximación más precisa de la forma definitiva de una edificación.

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