La domótica se refiere al uso de sistemas automatizados para el control de ciertos aspectos de una edificación, es un neologismo conformado de la aglutinación de dos expresiones, domus, del latín para “casa de familia acomodada” y de robótica, un término compuesto del checo para “esclavo”, y del sufijo ica, que en el griego se refiere a “relativo a”. Por ello es un término muy asociado a la arquitectura que se considera futurista y de vanguardia.

En realidad el uso de sistemas domóticos no es nada nuevo y ya se vislumbraba desde la década de 1930 en la denominada “literatura fantástica” antecedente de lo que actualmente conocemos como la ciencia-ficción. Sin embargo con los grandes progresos en equipos computacionales de las últimas décadas, éstos sistemas se han vuelto cada vez más accesibles y podrán ser empleados cada día en mayor número de edificaciones.

A pesar de estar lejos precisamente de las visiones de la ciencia ficción, los denominados “edificios inteligentes” son hoy en día una realidad y muy probablemente ya hayamos estado dentro de uno de ellos sin darnos cuenta. La razón principal de ello es que la mayoría de los sistemas domóticos se enfocan en proveer mayor funcionalidad y comodidad a sus usuarios y no todavía en aspectos que involucren una relación directa con éste.

Los sistemas de seguridad como base de la domótica

Mantener la seguridad es una de las principales aplicaciones de la automatización en las edificaciones, y está precisamente diseñada para ser sigilosa y que el usuario común no tenga demasiada conciencia de su funcionamiento. Desde los circuitos cerrados de televisión que empezaron a implementarse a partir de la segunda mitad del siglo XX, las tecnologías de seguridad se han mejorado al punto de ser capaces de tomar decisiones por sí mismas en base a una serie de factores.

Por ejemplo los sensores de movimiento, humo, calor, presión y ruido, pueden disparar diversas respuestas de un sistema de seguridad, por ejemplo en un sistema contra incendio pueden activar sistemas extintores, en un sistema de control de accesos pueden permitir o negar la entrada de un usuario a diversos espacios al controlar puertas y elevadores. Actualmente casi todos los sistemas de seguridad incluso pueden notificar de manera automática a diversos cuerpos de seguridad y auxilio, tales como policía y bomberos, la ubicación exacta de la incidencia y en qué consiste ésta (por ejemplo si se trata de un robo, una fuga de gas, un incendio, un acceso no autorizado, etc.).

Control de Acceso

La domótica comenzó a evolucionar como una especialidad en sí misma al surgir tecnologías que no sólo tienen aplicaciones estrictamente de seguridad, sino que también proveen comodidad, como lo es el control de acceso, el cual mediante motores, electroimanes o cualquier clase de actuadores electromecánicos puede abrir y cerrar los accesos a diversos espacios, al recibir una orden que puede provenir de sensores automáticos, controles de apertura remota e incluso a mayores distancias, mediante conexiones de red, se puede controlar desde sitios muy lejanos el acceso a una edificación, añadiendo posibilidades como la de sólo proporcionar acceso a ciertas personas o vehículos.

Control Ambiental

Una de las áreas más interesantes de la domótica, es el control de diversos sistemas que regulan la iluminación y temperatura al interior de una edificación. Éstos pueden incluir desde el uso de termostatos que controlan la potencia de los equipos de calefacción y enfriamiento, hasta el cierre o apertura de ventanas, persianas o partesoles, que ayudan a mantener en todo momento una atmósfera confortable en base a las preferencias de quien programe éstos sistemas.

El futuro de la Domótica

El potencial de los sistemas domóticos hoy en día es prácticamente ilimitado, controlar el ambiente y la operación de una edificación es tan solo el primer paso para crear sistemas cada vez más independientes que incluso puedan tomar decisiones por sí mismos en base a principios que les permitan mantener el confort y la seguridad de sus usuarios en todo momento, también con los avances en comunicación, cada vez será más fácil controlar éstos sistemas desde dispositivos móviles.

El siguiente paso será crear edificaciones cada vez más automatizadas y mecanizadas, abriendo una infinidad de posibilidades que pueden incluir el uso de elevadores, estacionamientos que guarden los vehículos de manera automatizada ahorrando espacio, habitaciones enteras que puedan moverse para una variedad de funciones, cubiertas enteras que se puedan abrir y cerrar completas e incluso construcciones que puedan cambiar de forma o moverse de sitio con sólo tocar un botón.

Ciertamente los avances tecnológicos cambiarán diversos aspectos del diseño arquitectónico, y aunque no modifiquen en muchos casos las formas arquitectónicas visibles, si tienen un impacto muy significativo en cuanto a la funcionalidad y el confort.

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