El proceso de adquisición de una vivienda o de un espacio comercial siempre plantea la posibilidad de invertir ya sea en la construcción de un nuevo espacio arquitectónico o en comprar un inmueble ya construido y realizarle las adaptaciones y remodelaciones necesarias (que pueden ser pocas o muchas). La respuesta a la mejor opción en estos procesos depende de varios factores que es preciso analizar con el fin de tomar una decisión acertada que permita contar con un espacio arquitectónico funcional, eficiente y adecuado a las necesidades planteadas por sus usuarios.

La construcción de un proyecto nuevo a la medida

Encargar el diseño y construcción de un proyecto arquitectónico es sin duda la mejor forma de obtener un proyecto más completo y totalmente al gusto de los solicitantes o futuros usuarios. El proceso para crear un proyecto arquitectónico a partir de cero, va desde la creación de un programa de necesidades que se traducirá en bocetos que irán perfeccionándose hasta crear planos arquitectónicos más complejos y precisos que permitan la ejecución de la obra con las especificaciones y medidas que respondan exactamente a lo que el diseño plantea.

Normalmente es un proceso largo y complejo, no solamente por el acuerdo y la colaboración que necesariamente debe de haber entre clientes y arquitectos, sino por la gran cantidad de trámites y papeleos que se deben llevar a cabo por ambas partes durante la realización de la obra que puede demorarse por diversos factores tales como las limitantes económicas, el abastecimiento de materiales y otros imprevistos.

En materia presupuestal construir a la medida puede resultar tanto en ahorro como en gasto excesivo, ya que queda a elección del cliente el nivel de calidad que desea y también el alcance y complejidad del proyecto, así mismo un diseño más eficiente y limpio se traducirá en una obra más fácil de construir con menos contratiempos, lo que genera un importante ahorro.

También otro factor muy importante que no debe ser pasado por alto es el terreno; su ubicación, composición y medidas determinarán una buena parte del presupuesto necesario para construir, sobre todo en las etapas iniciales de la obra, donde se realizan las excavaciones y cimentaciones necesarias para sostener el resto de la construcción. Pero en general, la construcción de espacios arquitectónicos nuevos ofrece ciertas ventajas inmejorables tales como una mayor durabilidad, un diseño mejor planeado y pensado; lo que también a la larga se traduce en mayor plusvalía y en un menor deterioro.

La compra de una edificación existente

Si bien la construcción de un proyecto a la medida es la forma ideal de satisfacer las necesidades de espacio arquitectónico, es un camino largo, complejo y no siempre costeable. Afortunadamente existe una alternativa que no siempre puede resultar más económica pero si más rápida, que es la adquisición de una propiedad con una construcción ya existente y que normalmente ya lleva un tiempo siendo habitada o utilizada. Con los adecuados trabajos de rediseño o ampliación se puede obtener en mucho menos tiempo una edificación funcional y adecuada.

El mercado inmobiliario ofrece opciones para toda clase de presupuestos, sin embargo es muy importante hacer una adecuada relación entre el presupuesto disponible, el estado en que se encuentra la edificación, la zona en que se ubica y los servicios urbanos de que dispone. Además se debe considerar el factor de la depreciación-revalorización que las edificaciones sufren con el tiempo, mientras que las construcciones por su natural proceso de deterioro van perdiendo valor, el terreno puede subir considerablemente de valor, sobre todo si se ubica en zonas céntricas o que adquieran mejoras en su entorno o infraestructura.

El resultado de esto es que puede haber edificaciones que no hayan cambiado su valor en años, porque mientras su construcción baja de valor, el valor de su terreno sube, incluso en ciudades muy grandes, se llega al extremo de que la construcción llega a un valor nulo y se venden “a precio de terreno”. Obviamente el estado físico y estructural de la construcción es vital para determinar lo conveniente de comprar una edificación existente o construirla a partir de cero. Los principales aspectos al adquirir un inmueble ya construido que hay que revisar son:

  • Verificar que la documentación del predio esté en regla y que éste no tenga adeudos de servicios o de impuestos ocultos, ya que muchas personas venden sus propiedades al encontrarse éstas muy endeudadas.
  • El aspecto estructural es uno de los más importantes ya que son reparaciones muy costosas que muchas veces implican volver a construir, se debe verificar que no haya grietas, asentamientos, flexión excesiva de losas y vigas, etc.
  • Las instalaciones (cableado, tuberías y ductos) deben funcionar adecuadamente o en su defecto ser fáciles de reemplazar (lo que siempre es más recomendable por seguridad) y por supuesto deben ser capaces de suplir la demanda que se espera captar una vez que la edificación sea completamente funcional.
  • Usos anteriores del inmueble, sobre todo si tenía usos comerciales o industriales, ya que se puede llegar a requerir mayores adaptaciones por ejemplo si se desea adecuar este tipo de espacios al uso habitacional.

Así que en todo proyecto arquitectónico siempre conviene comparar ambas propuestas, tanto la de crear un espacio nuevo como adaptar uno existente, ya que puede haber espacios existentes que sean muy costosos de adaptar, o que requieran una mínima inversión; o así mismo la construcción de un espacio arquitectónico nuevo puede llegar a ser muy costosa, o que su inversión valga la pena para crear un proyecto mejor diseñado. Si usted está buscando un nuevo espacio arquitectónico y no sabe si construir o remodelar, puede dejar un comentario y con gusto le podemos ayudar, ya que cada caso es distinto y único. ¿Me conviene construir o remodelar?…depende.

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