La cubierta es el remate final de toda edificación y muchas veces también su parte más visible, por ello es importante conocer algunos conceptos sobre lo que implica su diseño y funcionamiento, con el fin de conseguir una obra no solo más agradable en el sentido estético, sino más funcional y durable. Actualmente la difusión de estilos arquitectónicos tendientes al minimalismo ha promovido ampliamente el uso de cubiertas planas, que si bien ofrecen ventajas sobre todo en la facilidad de su construcción, no son el único tipo de cubiertas que existen, hay otros tipos de techumbres inclinadas que también tienen sus ventajas y permiten darle distintas apariencias a un proyecto arquitectónico.

Las cubiertas inclinadas son una forma fácil de aprovechar el entorno natural y defenderse de las inclemencias climatológicas

Cubiertas Inclinadas

Desde la antigüedad, la arquitectura se ha desarrollado en todas las culturas teniendo un especial énfasis en el entorno y en crear una atmosfera confortable para sus habitantes. Producto de ello, surgieron las cubiertas inclinadas, cuyas formas han sido pensadas como una defensa contra las inclemencias del clima y al mismo tiempo para proveer de fortaleza estructural a sus componentes. Así tenemos que las cubiertas de gran inclinación en la arquitectura de los países más al norte se emplean para que la nieve o la lluvia no se acumulen en ellas, evitando enfriar el interior de las edificaciones y evitando también sobrecargar las estructuras que sostienen las cubiertas. Mientras tanto, en los países tropicales las cubiertas inclinadas aumentan la altura interior con lo que mantienen un ambiente más fresco al permitir una mejor ventilación al interior.

Ejemplos de formas básicas de cubiertas inclinadas

Existen numerosas variedades de cubiertas inclinadas, siendo las más comunes las de “dos aguas”, cuya forma con una cumbrera al centro, se ha convertido en el símbolo universal de la vivienda. Otras alternativas lo constituyen las cubiertas de una sola inclinación, que se conforman por un solo plano sin dobleces y alternativas más elaboradas como las cubiertas de “cuatro aguas” cuya forma en planta asemeja a un diamante; y por supuesto combinaciones de todas estas cubiertas que permiten crear formas muy interesantes y complejas en un proyecto.

Las cubiertas con inclinaciones normalmente son más complejas y lentas de construir que las cubiertas planas, además de que se debe cuidar más su apariencia con los acabados adecuados, como lo son tejas o recubrimientos asfálticos; sin embargo tienen la ventaja de no acumular agua de lluvia y que sus periodos de mantenimiento son más espaciados.

Las cubiertas planas ofrecen nuevas posibilidades al diseño arquitectónico, tales como terrazas y areas verdes

Cubiertas Planas

Las cubiertas planas han ganado bastante terreno en la arquitectura contemporánea sobre todo por la facilidad y rapidez en su construcción, además de que abren la posibilidad de agregar más niveles a una construcción. Su aparición fue posible gracias al desarrollo de nuevos materiales y técnicas constructivas a inicios del siglo XX, siendo éstos el concreto armado y los impermeabilizantes.

Éste tipo de cubiertas sin embargo tiene algunas desventajas que se subsanan con las tecnologías aplicadas a ellas, la principal desventaja es que no responden bien a las inclemencias climatológicas, se debe emplear un diseño cuidadoso de rellenos con pendiente y tuberías de desagüe para que no acumulen lluvia, y además acumulan nieve sin posibilidad de que ésta resbale por su propio peso como sucede con las cubiertas inclinadas. Sin embargo, los avances en estructuras han permitido crear construcciones más fuertes y cubrir mayores claros (distancia entre apoyos), lo que hace viables a las cubiertas planas incluso en climas fríos con nevadas ocasionales, así mismo, la tecnología aplicada a los impermeabilizantes evita que el agua acumulada en las cubiertas planas ocasione goteras.

También las cubiertas planas han traído nuevas posibilidades al diseño arquitectónico, así tenemos azoteas que pueden ser empleadas como terrazas e incluso como jardines al utilizar recubrimientos especiales y una delgada capa de tierra se puede sembrar pasto y plantas pequeñas contribuyendo a crear una atmosfera más agradable y devolviendo un poco de la cubierta vegetal que el crecimiento de las manchas urbanas le arrebatan a la naturaleza.

En resumen, el diseño de cubiertas es una disciplina muy amplia de la arquitectura que debe ser evaluada con cuidado, no como una simple “tapa” de la planta, de su buen desarrollo depende la creación de obras arquitectónicas de mejor apariencia y funcionalidad que nos permiten aprovechar mejor nuestro entorno.

Fuentes

  • Neufert, Ernst “Arte de Proyectar en la Arquitectura” Editorial Gustavo Gili, México 1995

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