Por cuestiones económicas o de tiempo, muchas veces no es posible completar una edificación de acuerdo a la totalidad del programa arquitectónico, por lo que se hace necesario aplazar la construcción de ciertos espacios. También en otros casos, un espacio arquitectónico ya no tiene el tamaño o la capacidad suficiente para las tareas o funciones a las que está destinado y es necesaria su adaptación para cumplir los nuevos requerimientos de manera satisfactoria. En estos casos es cuando más que una obra u edificación nueva, es necesaria una ampliación; que si se hace de la manera correcta puede aumentar la plusvalía de una construcción y mejorar considerablemente su funcionalidad.

Ejemplo de una ampliación sobre la misma planta, empleando espacio disponible en el terreno; aprovechando los muros y bardas existentes
Ejemplo de una ampliación sobre la misma planta, empleando espacio disponible en el terreno; aprovechando los muros y bardas existentes

Las ampliaciones de los espacios arquitectónicos básicamente se hacen en dos direcciones, sobre la misma planta “hacia los lados” o en un nivel superior al actual “hacia arriba”. La elección de una u otra dirección tendrá que ver con el espacio disponible, el espacio necesario para la ampliación, la calidad de los materiales con que se construyó la edificación existente y los tipos de sistemas constructivos que se emplearán en la ampliación; todo esto relacionado estrechamente con el factor económico y del tiempo disponibles para la realización de la obra.

Ampliando “Hacia los lados”

Cuando en una edificación se cuenta con un espacio de terreno generoso y además el suelo es estable; la mejor opción para una ampliación es hacerla sobre la planta existente. Se debe emplear en lo posible la continuidad de los muros existentes para conservar adecuadamente la imagen de las fachadas y se debe evitar que la diferencia de niveles entre el piso de un espacio y otro sea menor a 15.00 cm., para lo cual se puede rellenar hasta el nivel correcto o si la diferencia de niveles es mayor, se deben comunicar los espacios con las rampas o escalones necesarios. Si la ampliación supone juntar a dos construcciones existentes, se debe cuidar que la altura interna de piso a techo nunca sea inferior a los 2.30 m. además de que se deben respetar las alturas e inclinaciones de los techos existentes con el objetivo de dar una adecuada continuidad a las cubiertas y entrepisos.

Ampliando “Hacia arriba”

Si los códigos de construcción locales lo permiten y la edificación cuenta con una estructura suficientemente fuerte, entonces es viable la opción de agregar una planta nueva. Normalmente en éste tipo de ampliación se debe desembolsar un mayor presupuesto debido a la construcción de una escalera, pero es la mejor opción cuando los requerimientos de espacio a ampliar son mayores, ya que se puede duplicar prácticamente el espacio existente sin sacrificar los espacios de terreno que se pueden destinar para jardines, patios, cocheras, etc.  En éste tipo de ampliación se consigue un gran ahorro en cimentación ya que se usa la existente; sim embargo para lograr esto es importante verificar que la cimentación existente tenga la resistencia necesaria para sostener las nuevas cargas, tanto del peso de la nueva construcción como las cargas de servicio (personas, mobiliario, equipos, etc.).

Soluciones “extremas” para ampliaciones en construcciones con cubiertas inclinadas o con cimentaciones de poca resistencia

Muchas veces no se dispone del espacio de terreno necesario para ampliar sobre la misma planta, por lo que la única alternativa viable es agregar una planta nueva a la edificación, pero existen problemas tales como una estructura poco resistente o cubiertas demasiado inclinadas que impiden la construcción de un entrepiso; en éstos casos existen algunas soluciones “extremas” que se deben aplicar bajo la estricta supervisión de un profesional, ya sea un ingeniero o arquitecto, para lograr un resultado seguro, confortable, funcional y estéticamente agradable. Estas soluciones pueden ser el uso único o combinado de los siguientes factores:

  • Emplear un sistema constructivo más ligero que el de la construcción original, buenas alternativas para usar sobre construcciones existentes de ladrillo, concreto o mampostería son:
    • Concreto aligerado con panel de poliestireno expandido y malla electrosoldada, conocido por su nombre comercial como “Panel W”.
    • Panel de yeso, conocido por su nombre comercial como “Tablarroca” o paneles de fibrocemento, sobre estructura metálica ligera o estructura de madera.
    • Madera, ya sea como construcción tipo cabaña o construcción “estilo americano” con estructura de madera y paneles ligeros de triplay.
    • Cubiertas de lámina o paneles sándwich de lámina de acero con relleno de poliuretano, conocidos por su nombre comercial como “Multypanel”.
  • Construir una estructura independiente (preferentemente metálica, para ahorrar espacio y tener mayores claros) sobre la construcción original, utilizando columnas y zapatas aisladas para sostener un nuevo entrepiso por encima de la cubierta existente, haciendo una especie de “mesa”.
  • Rellenar las inclinaciones de la cubierta existente para nivelarla y permitir así que cumpla funciones de entrepiso, empleando para ello un material ligero de relleno (Sólo recomendable en construcciones con buena cimentación y cubiertas poco inclinadas).

Consejos adicionales

Una vez que se tiene ya contemplado el espacio disponible para ampliar una edificación, es muy importante considerar el mobiliario y las actividades que van a realizarse en los nuevos espacios, para construirles el espacio adecuado y para que éstos espacios se complementen adecuadamente con los espacios que ya existen; hay que tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Conectar los espacios con pasillos de buena anchura (90 cm. como mínimo para casas habitación) o con espacios distribuidores (salas, recibidores y patios). NUNCA conectar entre sí espacios que deban tener entradas propias (por ejemplo que se tenga que entrar a una recámara para después entrar a la otra).
  • Colocar espacios que dependan de las instalaciones, tales como baños o lavanderías, cerca de espacios que ya emplean las mismas instalaciones (por ejemplo el agua y drenaje sanitario se pueden tomar de la cocina o de un baño existente). De ésta manera sólo hay que hacer derivaciones para las nuevas instalaciones y se reducen las distancias de las tuberías, ahorrando material y manteniendo la calidad del servicio (por ejemplo la temperatura y presión adecuada del agua).
  • Considerar todas las alternativas posibles para la ampliación, una construcción existente puede esconder diversos detalles que no salen hasta que comienzan las obras, forzando a hacer modificaciones al proyecto sobre la marcha.
  • Aprovechar las obras de ampliación en lo posible para remodelar de manera parcial o total otros espacios ya existentes, será más económico adquirir de una sola vez un poco más de material y el resultado final será mucho mejor.
  • Solicitar asesoría profesional, incluso si se trata de proyectos de autoconstrucción. Algunos colegios y escuelas de arquitectura e ingeniería proporcionan asesoría gratuita a personas de bajos recursos. Si no, puede solicitar asesoría a personas conocidas o en internet, a través de foros y páginas especializadas. En nuestro blog, también puede preguntar las dudas que tenga y con gusto le asesoraremos de forma gratuita.

Y finalmente una advertencia y un consejo muy importante; una mala ampliación puede reducir considerablemente la plusvalía y la buena apariencia de una edificación, deteriorando la calidad de la construcción. Si en cambio, una ampliación se hace con los materiales y la asesoría profesional adecuada, una edificación puede rejuvenecer considerablemente, aumentar su valor de reventa y sobre todo mejorar su funcionalidad; lo que se traduce en un mayor confort para sus habitantes y usuarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *